“La mente y el cuerpo forman un sistema en el que se influyen mutuamente” es otra de las presuposiciones de la PNL.

Mens sāna in corpore sānō, citaban las Sátiras de Juvenal allá por el siglo II. En la actualidad sabemos que muchas enfermedades tienen un origen psicosomático. La mayor parte de dolencias como úlceras, migrañas, artritis, asma, alergias en incluso cáncer tienen su raíz en el estrés emocional. De hecho muchos profesionales médicos se han dado cuenta de que el cuerpo y la mente funcionan como una sola entidad.

Últimamente se están incorporando en la medicina occidental diversas técnicas que incluyen el bienestar emocional y mental, aparte del fisiológico, para poder así conseguir la curación del paciente de una forma más rápida y completa. Como es el caso de la “Medicina Neurolingüística” de la que hablábamos en un artículo anterior.

Si se siente dolor emocional en una determinada parte del cuerpo o en un órgano en concreto, hay probabilidad de que este se convierta en el locus de enfermedad.

La postura corporal es un ejemplo de la influencia que ejerce nuestro cuerpo en el estado anímico. Fíjate en la postura de las personas que están tristes, las puedas ver con los hombros hacia adelante, ligeramente encorvadas como haciéndose pequeñas, la cabeza agachada y también puedes observar como es la expresión de su rostro. ¿Qué postura tienen las personas que están alegres? Generalmente puedes verlas erguidas, como haciéndose más grande, con los hombros hacia atrás, la cabeza alta…

Puedes hacer una prueba… encorva tu espalda, coloca tus hombros hacia adelante y agacha la cabeza ¿Cómo te sientes? Puedes darte cuenta de las sensaciones que tienes en tu cuerpo, las emociones que pueden aflorar en este momento…. Y ahora cambia tu postura. Pon tu espalda recta y levanta la cabeza, adopta una postura erguida ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué emociones surgen ahora?

Robert Dilts en su libro “El poder de la palabra” introduce el concepto de virus mental creando una similitud con las creencias limitadoras. “Nuestras creencias son generalizaciones que unen experiencias, valores, estados internos y expectativas, formando así nuestro tejido de la realidad” explica Dilts. Las creencias limitadoras pueden surgir cuando estas creencias son colocadas en un marco diferente o inadecuado al que fueron creadas, separadas de alguno de sus componentes, entonces se vuelven más limitantes y más difíciles de detectar y cambiar. Se empiezan a percibir como “el territorio” en lugar de cómo un mapa que pueden utilizar para transitar por nuestro mundo de experiencias y aprendizajes. En el artículo: “El mapa no es el territorio” explicábamos la diferencia entre territorio y mapa.

Si en lugar de construir esas creencias limitadoras a través de nuestra propia experiencia, nos ha sido impuesta por otras personas, esta situación se vuelve más exagerada, explica Dilts. Esto sucede por ejemplo en casos en los que una persona tiene una relación de autoridad sobre otra. Por ejemplo en las relaciones médico-paciente o padres-hijos. Estos virus mentales pueden llegar a impedir la sanación biológica, debido a situaciones de estrés o ansiedad que suelen derivarse de estados de enfermedades graves, limitando así la capacidad de curación del propio organismo. Dilts en este libro relata cómo su madre superó un cáncer aplicando técnicas de PNL.

También Brian Weiss en su libro “Muchas vidas, muchos maestros” describe como el tratamiento con terapia regresiva en una paciente hizo emerger recuerdos que le proporcionaron la compresión de que todos sus síntomas, físicos y psicológicos, tenían su origen en un nivel diferente al físico. Y de esta forma pudo iniciar su proceso de curación.

La enfermedad física es el último recurso de que dispone el organismo para avisarnos de un problema, tanto a nivel físico, como emocional o mental, que no somos capaces de ver.

Solo debemos escuchar a nuestro cuerpo, él nos dirá lo que necesita.