Una de las técnicas más importantes de la PNL es la visualización. Visualizar es imaginar en nuestra mente situaciones a las que nos gustaría llegar que nos ayuden a solucionar la situación actual que vivimos, o la ansiedad del momento.

Al visualizar creamos las imágenes internamente con el grado de detalle que queremos y por tanto casi experimentando la situación antes de que suceda en realidad.

Este recurso fundamental en Programación Neurolinguïstica tiene el objetivo de imaginar el Estado-Deseado cuando el estado presente es problemático o conflictivo.

Para que nuestra visualización sea efectiva debe ir en sintonía con nuestros valores, creencias o convicciones.

La técnica que utilizamos comienza por cerrar los ojos, exhalar e inhalar (respiración lenta y larga), y a continuación dejar que las imágenes lleguen sin esfuerzo.

Una de las herramientas fundamentales de la PNL consiste en identificar dos polaridades que conviven en nuestro interior y necesitan ser integradas para conseguir un estado de equilibrio y armonía.

Aina C., profesora de inglés para niños, y alumna de nuestra escuela, se ha formado en  PNL y describe su experiencia en la práctica de la integración de polaridades con las siguientes líneas :

“Bloqueada  entre el blanco y el negro, dos partes de mí se contraponen y luchan para ser escuchadas. Valoradas y queridas de manera equilibrada, se unen y los colores reaparecen.”

“Bloqueada entre el blanco y el negro, dos partes de mí se contraponen y luchan para ser escuchadas. Valoradas y queridas de manera equilibrada, se unen y los colores reaparecen.”

“Blocked between black and white. two parts of myself in conflict with each other, fighting to be heard. Valued and loved in balance, they unite, and colors reappear and shine.”

Y este es el dibujo con el que ha querido acompañar su descripción:

Muchas gracias Aina, por esta magnífica descripción, de como nos sentimos una vez resolvemos los conflictos y bloqueos que conviven en nuestro interior y nos sentimos libres de ellos.

Ejercitar el sentimiento de la gratitud, disuelve el miedo, la angustia y los sentimientos de rabia, ayuda a controlar los estados mentales tóxicos e innecesarios. Nuestro cerebro no es capaz de sentir al mismo tiempo, gratitud y angustia. Así que nosotros elegimos.

Cuando generamos sentimientos de gratitud en nuestros pensamientos, activamos el sistema de recompensa del cerebro, localizado en un área llamada núcleo accumbens.

Este sistema es el responsable de las sensaciones de bienestar y placer en nuestro cuerpo. Cuando el cerebro identifica que algo bueno sucede, que existen cosas en nuestra vida que merecen reconocimiento y somos agradecidos por esto, se libera la dopamina, un importante neurotransmisor que aumenta la sensación de placer. Por eso, las personas que manifiestan gratitud, viven en niveles elevados de emociones positivas , satisfacción por la vida, vitalidad y optimismo. Por la vía neuronal, la gratitud estimula las vías cerebrales para la liberación de otra hormona : la oxitocina, que estimula el afecto, la tranquilidad, reduce la ansiedad, el miedo y la fobia.

Nuestro cerebro no es capaz de sentir al mismo tiempo, gratitud y angustia. Ejercitar el sentimiento de la gratitud, disuelve el miedo, la angustia y los sentimientos de rabia. Ayuda a controlar los estados mentales tóxicos e innecesarios. Por tanto, nosotros escogemos qué queremos sentir. Si ocupamos nuestro estado interno y ejercitamos diariamente la gratitud, iniciamos nuestro día con actitud positiva. Es importante que pensemos en los diferentes motivos que tenemos para sentir gratitud, y al terminar el día reflexionar sobre las acciones o pensamientos que nos dan placer. La gratitud y el amor son formas de reconocimiento. Si cultivamos la gratitud, viviremos mucho mejor.