La Hipnosis Eriksoniana

Una de las técnicas más poderosas para el cambio

Curso Hipnosis Ericksoniana

En casi todas las épocas y culturas, el trance hipnótico se ha utilizado como un medio para alcanzar el bienestar de los seres humanos.

La palabra trance proviene del latín transīre: transitar, transportarse, cruzar y los múltiples significados de su parónimo «entrada» (relacionado con umbral, portal, etc.)

Derivada de la capacidad humana de sugestión, es difícil establecer un momento claro de la historia para el nacimiento de la hipnosis.

Uno de los documentos de referencia histórica sobre el uso de la hipnoterapia está datado en el año 1500 antes de Cristo y fue escrito por los egipcios. A la civilización egipcia se deben los “templos de sueño”, construcciones diseñadas para que las personas con enfermedades mentales se enfrentasen a sus terrores más inconscientes y encontraran la forma de superarlos.

Si buscamos el origen etimológico de la palabra hipnosis, lo encontramos en el idioma griego:

  1. “Hipno”: en la mitología griega (Hypnos) era la personificación del sueño, hijo de Érebo (dios de la oscuridad y la sombra) y Nix (diosa de la noche)

A Hypnos se le representaba con grandes alas de mariposa (capaces de trasladarle de un extremo a otro de la tierra, con sigilo y en un instante)

  1. “Sis”: sufijo que significa acción, proceso o resultado de…

Por lo tanto, el trance hipnótico sería como un proceso de viajar, resultado de transitar de forma instantánea desde un “estado de adormecimiento o relajación”.

Durante siglos, en muchas culturas diferentes, se han inducido “estados de adormecimiento” para permitir a las personas dirigir su atención a sus propios viajes interiores de autoconocimiento y autorevelación.

Hipnosis de Milton Erickson

Una de las mentes brillantes que lleva a la cima el uso de la hipnosis con fines psicoterapéuticos es el psiquiatra Milton H. Erickson, en el siglo XX.

Creador de la llamada Hipnosis Ericksoniana, Milton Erickson subraya que cada persona es única y tiene unas necesidades individuales que requieren acompañamientos con grandes dosis de flexibilidad y singularidad. Por eso sus intervenciones son distintas con cada uno de sus pacientes. Milton Erickson desarrolla un tipo de “lenguaje” suficientemente ambiguo como para que cada persona encuentre su camino hacia su propio autodescubrimiento. Fue, precisamente el tipo de lenguaje utilizado por Erickson, el que fue “modelado” por la PNL en sus inicios.

La hipnosis ericksoniana es denominada también “naturalista”. Eso es debido a que considera el trance como una alteración natural de la consciencia, ya sea de aparición espontánea, inducida por un “hipnólogo” o guía o, incluso, por uno mismo.

A diferencia de otros tipos de hipnosis, en los que la persona podría no recordar lo sucedido durante el trance, en la inducción naturalista, se mantiene un grado de presencia para que la persona recuerde los aprendizajes ocurridos durante la experiencia o trance, incluso después de la inducción. A esa presencia se la denomina “presencia testigo”.

Por otro lado, toda inducción naturalista responde siempre a la voluntad de la persona que realiza la experiencia, no a la voluntad de guía.

La práctica de Milton Erickson se basa en el reconocimiento de igualdad entre psicoterapeuta y paciente, en el convencimiento de que las respuestas y soluciones a los problemas del paciente se hallan en el propio paciente.

Erickson basa sus intervenciones en la confianza de que en el subconsciente de las personas se encuentran tanto los recuerdos de experiencias dolorosas y cómo se generaron, como las formas creativas y diversas de superarlas.

“¿No será que siempre estamos en “algún tipo de trance” y cuando entramos en lo que, comúnmente, llamamos “trance hipnótico” es cuando realmente conectamos con nuestro estado más lúcido, aquel que solemos llamar inconsciente?”

La hipnosis para el cambio

Milton Erickson, nacido en Nevada en 1901, a los 17 años sufre su segundo y más grave ataque de poliomielitis que lo obliga a guardar cama y a permanecer en casa durante muchos meses.

En esa época un ataque de polio era como el principio de una muerte cercana.

Es precisamente esta enfermedad la que le permite observar atentamente a sus ocho hermanos: sus expresiones faciales, sus palabras y sus gestos.

Las observaciones de sí mismo son las que le permiten entender cómo funciona su cuerpo y desarrollar una forma eficaz y poderosa de comunicarse con él.

Esta capacidad de observación es la que contribuye a que se convierta en uno de los mejores psicoterapeutas de la historia.

Erickson aprende la importancia de visualizar estados y conductas para activar el sistema nervioso y facilitar la consecución de objetivos. También interioriza una forma de comunicación con uno mismo, a través del lenguaje simbólico y metafórico. Aprende a conectar con estados esenciales y elevados del ser humano, a encontrar soluciones que nacen directamente desde el mismo “origen del problema”, aprende a llevar, a través de las palabras, a esos estados internos de “trance” que facilitan las transformaciones de dificultades en soluciones creativas.

A la pregunta que le hicieron sobre si él estaba en “trance” cuando acompañaba a sus pacientes en sus experiencias de conexión profunda consigo mismos, la respuesta de Erickson fue: ¡Por supuesto!, sino ¿cómo podría acompañar a mis pacientes?

Aprender a utilizar la hipnosis como técnica para establecer vínculos de sintonía con uno mismo y con los demás, a través de los diferentes estados de trance hipnótico y restablecer los estados de homeostasis que contribuyen a mejorar el bienestar físico y mental son principalmente los objetivos del Máster en Hipnosis Eriksoniana.

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