Crea tu destino deseado y luego, ve más allá

En un mundo donde las opciones parecen infinitas, a menudo es el acto de elegir lo que realmente deseamos lo que marca la diferencia en nuestras vidas. Este artículo te guiará, aunque sea en términos generales, en el proceso de definir y lograr tu destino deseado, dándote una estructura clara para ayudarte a materializar la vida que imaginas… o a que la imagines por fin.

¿Por qué es importante definir tu destino deseado?

El primer paso para lograr cualquier objetivo significativo es definirlo claramente. Sin un destino claro, es fácil perderse en el camino. Este principio se aplica tanto a nuestros objetivos, indiferentemente del ámbito al que se aplique.  Definir tu destino deseado te permite tomar el control de tu vida y dirigirla hacia tus verdaderas aspiraciones.

Cómo escribir tu destino deseado

Visualiza tu día ideal

Comienza imaginando cómo sería tu día perfecto desde el momento en que te despiertas hasta que te acuestas. Piensa en detalles como dónde vives, qué actividades realizas, y cómo te sientes durante el día.

Define tus metas a largo plazo

¿Qué quieres haber logrado dentro de 5, 10, o incluso 20 años? Establece metas claras y que puedas medir que te inspiren a moverte hacia adelante.

Incluye aspectos emocionales y físicos

Tu bienestar emocional y físico son fundamentales. Describe cómo te gustaría sentirte y qué tipo de salud quieres disfrutar en tu destino deseado.

 

Un ejemplo de todo ello sería como el siguiente: «Me despierto cada día agradecida y radiante de felicidad, con una salud que me permite hacerlo todo por mi cuenta, hacer ejercicio y sentirme ligera. Mi vida es como vivir constantemente de vacaciones; trabajo en proyectos que mejoran el bienestar de la gente que me rodea, fomento los estados anímicos positivos a mi alrededor. Todos los días dedico tiempo al autocuidado, a tener esos ratitos para mí, para leer, para escribir, para no hacer nada… aunque también me implico con el progreso de mis proyectos y a contribuir positivamente al mundo. Me acuesto cada noche satisfecha de haber dejado el mundo un poco mejor de lo que lo encontré».

 

Escribe el destino deseado de tu destino deseado

Pero, ¿qué pasa después de alcanzar ese destino soñado? Es crucial para nuestra mente tener un camino claro a seguir. Si no visualizamos un siguiente paso, podemos sentirnos perdidos o paralizados. Así que, ¿por qué no imaginar también el «destino deseado» de tu «destino deseado»?

Una vez que has delineado y concretado tu destino deseado, es crucial pensar en qué seguirá después. Este paso es el que mantiene activa tu motivación y creatividad.

Amplía tus horizontes

Piensa en cómo puedes expandir tus metas una vez que las hayas alcanzado. ¿Qué nuevos horizontes podrías explorar? ¿Cómo puedes contribuir aún más a tu comunidad o al mundo?

 

Por ejemplo, en mi visión ampliada, me veo trabajando únicamente en proyectos filantrópicos de gran impacto a través de los cinco continentes, viajando con mis seres queridos, construyendo una familia feliz y dejando un legado duradero para la humanidad.

 

Crea un plan de acción

Establece pasos concretos para lograr estos nuevos objetivos. Este enfoque ayuda a mantener el impulso y garantiza que siempre tengas un camino claro hacia adelante.

(Este es uno de los temas que se trabaja en nuestras formaciones, a las que puedes echar un vistazo clicando aquí 😉 )

 

Ahora te toca a ti… ¿Qué visiones añadirías a tu gran plan de vida? 

 

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