Los dilemas y la física cuántica

dualidad conflicto pnl

Cuando estoy estudiando una disciplina nueva para mí, me gusta ser atrevida y empezar a explicar lo que creo que he aprendido. Eso me sirve para contrastar mi opinión con otras personas y eso, a su vez, me permite ir comprendiendo mejor esa “nueva materia”.

Este verano he estado leyendo libros de introducción a la Física Cuántica para niños y adolescentes (son los únicos que entiendo, ya que los libros para adultos me resultan demasiado complejos).

¿Alguna vez hemos oído hablar del gato de Schrödinger? Ese que está en una caja, con la posibilidad de ingerir veneno y hasta que alguien no abre la caja el gato está vivo y muerto a la vez. El “sentido común” nos dice que “antes de abrir la caja y mirar el gato, el gato ya estaba vivo o muerto”, pero la física cuántica nos dice antes de abrir la caja el gato está vivo y, a la vez, también está muerto. Este es el denominado principio de Superposición, que viene a decir que todas las posibilidades existen al mismo tiempo y que “es la mirada del observador la que fija una de las posibilidades”.

PNL y el principio de Superposición

Cuando en PNL hablamos de conflictos internos, nos referimos a esas situaciones en las que nos sentimos “partidos” respecto a una toma de decisión. A eso también lo denominamos “dilema” en lenguaje cotidiano. Son situaciones en las que sentimos una incomodidad ante la necesidad de tomar una decisión, porque, aparentemente tomar una decisión quiere decir prescindir de la otra. Es como si tener que tomar una decisión nos lleva a sentirnos “partidos o fragmentados”.

En PNL esa situación también se denomina “polaridad”: una parte nuestra desea “aceptar un nuevo trabajo con mejores condiciones salariales” y otra parte nuestra “siente pereza por el cambio”.

En PNL la forma de “resolver ese conflicto” es a través de una técnica que llamamos “integración de polaridades”. El objetivo de esta técnica no es decantarnos por una u otra alternativa, sino “dejar de pelearnos con nosotros mismos”.

En el ejemplo de aceptar o no un nuevo trabajo, la motivación para seguir en el trabajo actual podría ser “la tranquilidad de estar en un entorno conocido y quizás el hecho de seguir trabajando con personas por las que sentimos afecto”. La motivación de aceptar un nuevo trabajo podría ser “seguir aprendiendo y desarrollar nuevas habilidades y tal vez, al disponer de mayores ingresos económicos, poder viajar a países lejanos y conocer mundo”.

Mientras que no podemos trabajar en el puesto de trabajo actual y, a la vez, aceptar un nuevo trabajo, si que podemos combinar formas de estar tranquilo, de estar con personas y sentir afecto por ellas, seguir aprendiendo nuevas habilidades y tal vez poder viajar a países lejanos, incluso sin que eso suponga grandes gastos. Ahora ya no se trata de escoger una sola alternativa, sino de comprender nuestras motivaciones y combinarlas “creativamente”.

Sin embargo, lo más interesante de realizar “una integración de polaridades” son los efectos “colaterales beneficiosos” que obtenemos. Normalmente al seguir los pasos de la técnica, se desprende energía en forma de calor, a veces sentimos una profunda relajación muscular, adquirimos una sensación de ligereza y dejamos de sentir en nuestro cuerpo la incomodidad “de tener que tomar una decisión”. Entramos en un estado interior de mayor energía, serenidad y paz.

¿Será que después de realizar una integración de polaridades somos capaces de mantener el principio de Superposición del que habla la física cuántica?

La resolución de conflictos se desarrolla con más profundidad en el curso de Practitioner en PNL.

© Copyright – PNL Barcelona. Formación en PNL | Desarrollo WEB | Consultor SEO Barcelona

PRÓXIMO CURSO: Hipnosis Ericksoniana
Comienzo el próximo 28 de febrero en Modalidad 5 fines de semana de feb.  a jun.