El Swish es una técnica de Programación Neurolingüística (PNL) que se enseña en los cursos de Practitioner en PNL. Esta técnica trabaja con las submodalidades y es muy poderosa. Se aplica habitualmente para cambiar comportamientos no deseados por otros que sí se desean. Es especialmente útil para conductas compulsivas o de bloqueo.
¿Qué es la técnica del Swish?
La clave de la técnica del Swish es que, como un camino, instala un rumbo para el cambio: lo que actuaba como disparador de lo que ya no se quiere, actuará también como disparador de lo que se quiere en su lugar.
Una de sus características principales es que establece una dirección para el cambio en lugar de ser un patrón estático. Esto significa que en esta técnica no se deja casi nada al azar o a la casualidad.
Para ello, se combinan varias de las submodalidades (las cualidades sensoriales) críticas en una secuencia.
Como siempre, cuanto más se ponga en juego, mejor es el resultado: utiliza sonidos, gestos, tonos de voz, la posición en el espacio, e investiga cuáles te dan mejores resultados.
Pasos para realizar la técnica del Swish
Paso 1: Imagina la imagen de la pista
Imagina la imagen de la pista (Imagen 1). Aquello que cuando lo ves, dispara la conducta que quieres cambiar. Por ejemplo, ves una caja de bombones… Y date cuenta también de las sensaciones asociadas a esa imagen (la imagen es grande, centrada en tu pantalla mental, con colores vivos y desde la posición de asociado, o sea, lo que tú ves).
A nivel didáctico, la imagen de la caja de bombones es válida porque ayuda a ilustrar «las sensaciones que se disparan al ver la pista». Es recomendable escoger la imagen de lo que ves cuando justo va a comenzar la conducta compulsiva.
Paso 2: Imagina lo que habrá después de superar el obstáculo
La segunda imagen es de lo que habrá después de superar el obstáculo (Imagen 2). Esta imagen debe ser disociada: te ves a ti mismo respirando aire limpio y en forma, subiendo por una montaña. La imagen es pequeña, está en una esquina, es en blanco y negro y tiene poca luz.
Paso 3: Cambia las submodalidades
Una vez que tienes ambas imágenes en la pantalla de tu mente, cambia las submodalidades. La Imagen 1 se va haciendo pequeña, se desplaza hacia una esquina y los colores se apagan. Simultáneamente, la Imagen 2 se va haciendo grande hasta ocupar casi todo el espacio en la pantalla de tu mente, y va cogiendo color y brillo.
Paso 4: Repite el proceso
Repite el proceso varias veces hasta que el cambio se sienta natural y automático. Con la práctica, el disparador original (por ejemplo, ver la caja de bombones) empezará a evocar la nueva respuesta deseada (sentirte en forma y lleno de energía).
Paso 5: Verifica el cambio
Después de practicar la técnica del Swish varias veces, verifica si el cambio ha sido efectivo. Imagina nuevamente el disparador original y observa si evoca la nueva respuesta deseada. Si no es así, repite el proceso hasta que lo haga.
Beneficios de la técnica del Swish
La técnica del Swish en PNL ofrece varios beneficios, entre ellos:
- Cambio de comportamientos no deseados: ayuda a reemplazar conductas compulsivas o de bloqueo por comportamientos positivos.
- Empoderamiento personal: proporciona una herramienta efectiva para gestionar y modificar conductas de manera consciente.
- Flexibilidad mental: fomenta la capacidad de reprogramar la mente para alcanzar objetivos deseados.


