Un ejemplo de trance hipnótico

A veces, en el centro de PNL Barcelona nos preguntan ¿cómo es un trance de Hipnosis Ericksoniana?, ¿qué utilidad tiene? ¿qué se siente?

Y no son preguntas fáciles de responder, ya que cada trance es diferente. Ya hemos descrito alguna vez en este blog que un trance es un viaje al inconsciente, una forma de comunicarnos con nuestro subconsciente, un modo de acceder a información que quizás no tenemos presente o que tenemos olvidada. Un trance puede ser un modo de reconectar con recursos y sensaciones que pensábamos que ya no teníamos, un modo de sentir de un modo muy sentido, aquello que tanto deseamos.

A veces, un trance puede ser como un “sueño”. Una experiencia que vivimos con total intensidad, de un modo asociado y que nos proporciona un tipo de información, sensación o estado que tiene la capacidad de transformarnos.

Me gustaría compartir aquí una experiencia que tuve en 2017. La descripción de una sesión que realizamos en clase que me cambió de modo sutil pero poderoso.

Estaba realizando el curso de Hipnosis Ericksoniana , y escogí explorar una sensación de nudo en la garganta que somatizaba de modo recurrente. Me imaginaba que podía estar relacionado con mi manera de expresarme y una cierta inseguridad que sentía a veces antes de realizar una aportación.

El ejercicio lo hicimos de pie y me guió uno de mis compañeros de curso. Empezamos por una relajación guiada, una vez en un estado de trance, fui guiado para explorar esa sensación.

Explorando el síntoma

“El bloqueo”

Siento un bloqueo en la garganta, un dolor que aparece cuando no me expreso con libertad. Esa sensación de nudo en la garganta. Lo visualizo como una mancha negra.

“Te siento”

Llevo mis manos a la garganta y siento la mancha. Entiendo que hay algo más.

“Te entiendo”

Llevo la mancha hasta mi corazón. Entiendo que su intención es protegerme. Se lo agradezco y me emociono.

“Te reconozco”

Acaricio la mancha y me disculpo por no haberla atendido y cuidado. Al acariciarla con suavidad, empiezan a aparecer unos colores.

“Te cuido”

Observo que cuanto más la acaricio, más la cuido, más bien la trato, más colores aparecen. Descubro que en realidad, esa mancha es una tela de colores. La despliego y la sigo limpiando.

“Te pruebo”

Una vez limpia, me doy cuenta de que si coloco la tela de nuevo sobre el cuello, mejora mi mensaje. Lo impregna de una propia identidad. Mis palabras ahora desprenden luces de colores.

“Te redescubro”

La tela se despliega. No sólo la puedo usar sobre mi voz, sino que además la puedo usar como capa. Al llevarla sobre mis hombros, cada gesto, cada movimiento, cada forma de comunicación no verbal se transforma en un espectáculo de colores.

“Volamos”

De pronto, la capa se despliega y se transforma en unas potentes alas. Entiendo que juntos tenemos un potencial inexplorado hasta ahora. Me siento en un estado de muchísima seguridad y estoy dispuesto a descubrir hasta dónde puedo volar.

De esta experiencia, hubo varias sensaciones que con los días se fueron traduciendo en ideas y pensamientos de peso.

Lo primero fue empezar a creer profundamente que mi voz era un instrumento con mucho más potencial del que jamás hubiese imaginado. Sólamente debía aprender a cuidarlo.

Lo segundo fue darme cuenta que ese estado de seguiridad y las ganas de “volar” había sido una experiencia real. Y me di cuenta, que precisamente era ese estado, el que me permitiría alcanzar un nuevo potencial.  Un estado que yo ya había podido experienciar, vivir y sentir.

Los cambios no fueron inmediatos, pero sí que se fueron produciendo paulatinamente. Me empecé a preparar como formador de PNL, empecé a recibir clases de logopedia y canto, aprové las pruebas a didacta de la AEPNL y actualmente estoy empezando a dar clases en PNL Barcelona y hace tiempo que no siento ningún nudo en la garganta.

Para mi, una experiencia transformadora.

Tomeu Rosselló

Este se practica en las formaciones de HIPNOSIS ERICKSONIANA.

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